Disclaimer

El plagio de lo aquí escrito está prohibido expresamente por respeto a las autoras.

Los hechos, personajes y situaciones que se presentan en esta historia son producto de la imaginación de sus autoras, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.


''STEREOSEXUAL''


Disfruten.

Saturday, July 11, 2009

V - Inesperadamente

Papá se marchó con todo y el auto. Fue cuando la tonta de Laura se atrevió a discutirle a mi madre como diablos llegaría a las clases de violín sin un auto.

- Pues ya es hora de que te hagas la idea en caminar más frecuente.- los ojos de mi madre se volvieron tan grandes, dandole una apriencia aún más aterradora.

- ¡Pero.. es ilógico! hay personas que gozan de la caminata y otras no.. ¿adivina que soy yo?.-

Mamá le respondió con una tensa mirada.

- Prefieres evitar la caminata.- tuve la gentileza de responderle a su adivinanza. Laura volteo a mi.

- ¡Bingo! y Eleonora descubrió America con Colón dentro.-

Puse los ojos en blanco y me limité a facilitarle su existencia.
- Tu eres una gorda cebosa que no deja de sudar a cada momento. La ropa no te entra y tienes un carácter de mierda. Y nadie puede decirte que tocas fatal el violín sin que hagas toda una escena.-

Me puse de pie y me fui a mi habitación, a ''descansar''.

Toda la noche con el stéreo muy bajo escuchando la misma canción cutre de todos los días. Sin duda iba en camino a la perdición.

Un gallo cantó al salir el sol - y no bromeo - Volví a usar el mismo uniforme arrugado que el del día anterior y sin ganas, junto con la tonta, caminamos al colegio.

Aún no era hora para ver llegar a mis padres. Mi primera clase era gimnasia, y la odiaba. Durante esta, me preguntaba donde estaba Ville. No lo había visto durante toda la clase. Le busqué sudada por el colegio y no había rastro de el. ¿Me estaría ignorando?

Me metí a la ducha del colegio, las chicas de mi clase ya se habían duchado. Solo faltaba yo. Escuchando las risas inquietas de ellas, me desvestía lentamente. Cuando las demás partían al receso, entré a la ducha. El agua caliente chocaba con mi piel desnuda de manera placentera. Cuando escuche una voz..

- ¡Oh! pensé que estaba sola.- voltee a verla. Kaarina, mi vecina, estaba justo a mi lado. Otra fantasía se había cumplido. Analizé su cuerpo detenidamente, sus pechos, su abdomen, su todo.

- No te preocupes.- No. no quería que se preocupara en lo absoluto. Esto era perfecto y no quería que acabara.

Ella sonrió y siguió con lo suyo. Yo la miraba de reojo, conteniendo mis ganas de besarla con furia y hacerlo en las baldosas de la ducha compartida. Pero no. A una chica no se le acerca como a un hombre. Me fascinaba la forma en la que se lavaba el cabello, con tanto porte. Pero entonces, se fue. Me quede ahí, con las hormonas inquietas, viendo a travez de a cortina de baño, como se vestía. Era como las veces en las que la veía por la ventana. Este momento era oro puro.

Escuche como cerró la puerta y un aire frio entró a la habitación. Salí del baño, oliendo a rosas, y con la mente en las nubes buscando a mis padres.

Justo llegaba a Dirección, y vi a Ville por el lugar. Saludé a Ville al verlo caminar por el jardín, pero aún me veía con los mismos ojos de ayer. Levemente subió su mano para agitar un triste Hola. Sonreia algo decepcionada, encaminandome al infierno, sin saber que esperar.

Mi sonrisa se desvaneció al cruzar la puerta del Director Álvaro. Se veía diferente. Mas elegante y con el aspecto aburrido de cualquier profesor. Papá también estaba ahí. Lo admito. Lo extrañaba desesperadamente y solo había pasado un día. Tres sillas frente a su escritorio, en el cuál, varios recuerdos se llevaron a cabo. Me senté en medio de mis padres y escuchamos lo que tendría que decir el director.

- Me temo informarles el mal comportamiento de su hija. Veran, mis respetables Señores Harpy...- el Director sacó un paquete sospechoso de uno de sus gabinetes.

- Veanlo por ustedes mismos.- Álvaro había ganado esta. Satisfacción era lo que emanaba de su sonrisa escondida. Lo que ocurrió después lo viví en camara lenta. Mi madre ocultó sus ojos con las manos y mi padre abrió los ojos sin esperar lo que veía. Voltearon a verme decepcionados, y yo seguía sin saber el porque.

Todos nuestros encuentros románticos, los había fotografiado. Álvaro construía su imperio basado en mi cuerpo. Lo supe al llegar a casa. Pero lo que no podía creer, eran aquellas fotos que me tomaba en plena acción. Y que yo dejé que me tomara. Pues ahora, mi estupidez me llevaba a la tan llamada ''Expulsión definitiva''.

- No lo puedo creer. Eleonora no haría algo así, no se dejaría fotografiar a manos de un cualquiera.- Mi padre comenzaba a exasperarse.

- Crealo Sr. Harpy. Encontramos la pornografía de la chica en su casillero.-

Había esuchado historias que el Director guardaba en sus gabinetes, imagenes de desnudos. Sabía que el Director era un pervertido, pero nunca hize caso.

- ¿Algo que decir?.- todos miraban mi rostro empapado en lágrimas saladas.

- ¿Es cierto, hija?.- mi madre lloraba junto conmigo, su rostro pareciera hablar por ella; diciendo '' porfavor, dime que no lo es''. Y de mi padre, mi padre no podía ni mirarme a los ojos.

- ¡Desgraciado, hijo de puta! ¿Por que no les dices el resto de la historia? ¡¿Por que no les dices que te acostabas conmigo sobre tu escritorio mientras todos asistían a clases?! Eres un cobarde..-

Me puse de pie, y comenzé a gritarle todo insulto que se me viniera a la mente. Comenzé a ponerme violenta, hasta llegar al punto de que me sacaran de ahí a empujones.

Papá nos llevó a casa en el auto del cuál se había apoderado. Todos estaban callados, y me odiaban.

- ¿Estás feliz? Pensé que eras más inteligente que eso.- Mi padre casi se estrellaba con el auto de en frente. Sujetaba el volante colocandole las uñas y dejandole marcas. No estaba para nada contento.

- ¡Entiendanme!.- respondí a secas, pensando que sorpresas más me traerían estos dos locos.

Mi padre se orilló inesperadamente a un lado de la calle y volteó a verme frente a frente.

- Dime que ocurre, y así te podre entender.-

Los ojos de mi madre estaban rojos y en ellos, venas color violeta estaban marcadas.

- Lo que yo tengo no es una enfermedad, es un simple hecho. Yo.. soy Bisexual.-

IV - Una más

Todos olvidaron por un momento sus exámenes para observarme. Pero solo fue un instante. Sin embargo sentía la mira de Ville en mí durante el resto del examen.

Otro día más terminaba y salí del colegio. Entonces, tropezé con mi vecina.

-Disculpa- dije con una dulzura extraña en mi. Pero el verla a ella me hizo ser otra persona
-No tú discúlpame a mí... He sido yo... ¡OH! ¿Eres mi vecina no? Te he visto algunas veces... Soy Kaarina un placer.-

-Lo mismo digo soy Eleonora.-

Le miré a los ojos y con la misma se retiro despidiéndose de mí con la mano.
Me sentí de lo mejor, era un paso más el que había avanzado y mi imaginación comenzaba a materializarse. Nuestras almas y cuerpos habían hecho contacto, aunque fuera leve era algo que había deseado.

Llegue a casa con mi uniforme arrugado, pero mi madre solo se molesto en darnos un seco saludo y nos mando sin más a la mesa. Justo en el momento de sentarme vi a mi padre caminar hacia su habitación.

- ¿Papá donde has estado?- dije de la boca hacia fuera... no me interesaba en lo más mínimo, la verdad.

- Dando una vuelta en el auto- note que estaba molesto siempre lo hacia, se iba en el auto cuando estaba molesto. - ¿ tanto tiempo dando vueltas? ¿ tan enojado estaba?.- murmuré.

- Federico- Esto era grave, aunque sería divertido, pues, mamá jamás le llamaba por su nombre - ¿No piensas decirles la verdad?.-

- Se los diré cuando me plazca, Ember- Mi padre se escuchaba bastante enojado.
- Pues tendrás que decírselos Federico o no entenderán el porque te marchas de la casa así.-

- Pues díles tú- Mi padre sonaba indiferente, la ignoraba con cada paso que daba.

Laura y yo observabamos con curiosidad. Pese a la naturaleza de ella, sabía que se sentía mal. Bajo esas toneladas de grasas insertadas en su piel, la verdadera Laura lloraba.

- ¿Quieres que les diga que me engañas con una prostituta de los barrios bajos?.-

- Hay esta ya los has hecho.- Papá la vió a los ojos, y ambos se fueron discutiendo hasta su
habitación. Calladas y sin decir más, laura y yo permaneciamos sentadas escuchando sus gritos, hasta verlo con una maleta y una expresión seria.

- Eleonora, mañana tenemos una cita con el director de tu colegio, algo que esperar de eso.-
Más me quede sin palabras, supuse que el desgraciado salvaría su no tan inmaculada imagen y me condenaría a mi en la deshonra, o eso suspuse. Sentí un nudo en la garganta y sin más, asentí.

Friday, July 10, 2009

III - Ville en el rostro de Álvaro

Abrí mis ojos cansados tras una noche agitada. Era irónico recordar a mi madre decir que la casa en sí dormía a las 9:00 en punto cada día, con exepción de los días festivos.

Bajé al desayuno a leer la falsa sonrisa de mi madre, cuyos intentos de salvar su matrimonios iban en vano.

- Buenos días hija, ¿dormiste bien?.-
mi madre besó mi mejilla y con violencia, dejó caer los huevos en mi plato. La yema se esparció por todo el plato y mire a mi madre con curiosidad.

Pero en su rostro dibujaba un ''no preguntes'' en letras mayúsculas. Fue cuando supuse que algo salió mal con su noche de placer.

- ¿Y mi padre?.- pregunté, jugando con la situación, solo para divertirme un poco.

Pero no contestó. Me limité a beber la yema y a escuchar a la gorda de mi hermana Laura tocar el violín espantosamente. El reloj dió las 7:00 am y salí de casa junto con Laura, modelando nuestros perfectamente planchados uniformes cristianos.

No evité ver donde la vecina. Y por mera coincidencia, acababa de salir de casa. Le sonreí y ella sonrió de vuelta. Un momento en el cuál nuestras almas ansiában conocerse mas allá de lo común. O por lo menos así lo creí.

En el colegio, me esperaba un exámen. No había estudiado, pero la verdad era que yo nunca estudiaba. Junto a mí Ville murmuraba algunas respuestas, pero cuando ninguna sabía que demonios, subía mi corta falda a cuadros y leía los distintos métodos de equaciones que había escrito en tinta roja.

Pregunta 8: 9x-9+108x-6x-92= x

¡Qué demonios! ¿donde esta la regla para sacar esta equación? Buscaba por todos los rincones de mis piernas, mas allá de las ''i'' con el punto en forma de corazón, y aún así, no encontre nada.

La puerta se abrió, y Álvaro entraba a mi aula con gran porte.

- ¡Eleonora! a la oficina.- por primera vez, pensé que me mandaba a la oficina porque me encontró con respuestas escritas en mi. Pero ví algo en sus ojos, un brillo especial, que me daba a conocer sus intenciones.

Mi profesor, un hombre calvo y de anteojos, accedió a que me fuera con el Director. Salí de ahí, tratando de bajar mi falda para que no se viera tan corta.. como la de una puta.

Me senté en la misma silla de siempre, a esperar a que Álvaro decidiera que hacer conmigo.
Arrastró la silla a en medio de la habitación y se sentó en otra, frente a mi.

- Veo que alguien le gusta jugar sucio.- su mano viajo por mi entrepierna. Mis ojos se pusieron en blanco. Una pequeña sonrisa se me escapó desquiciadamente.

- No dolerá. Te lo prometo.- Esa frase me recordó a Ville aún mas. Me volví esclava de Álvaro una vez más, dejé que me arrastrara a su gusto por la habitación. Pero yo no veía a Álvaro, veía a Ville, poniendo en mi toda clase de ''artefactos'' y yo le seguía con placer. Me llevó a su escritorio y tiramos todas sus papeles al piso, me metí mas allá del papel de zorra callejera que tenía en mente, cometiendo barbaridades en el escritorio del Director de aquél colegio cristiano. Rasguñaba su espalda con mis afiladas uñas mientras pretendía que era con Ville, con quien gozaba.

Mi pie pisó el megafono y todo el colegio escucho gemidos extraños durante sus examenes. Los profesores preguntaban que ocurría. El supuesto hombre con el que me ''acostaba'' se quitó la mascara de Ville. Álvaro me tiró fuera del escritorio y apagó el megafono .

- ¡Idiota! ¿Que crees que haces?.- se escuchaba bastante enojado

- Lo siento, no fue con intención.-
no lo era. Yo no quería que se entararan que tenia relaciones con un viejo.

Aún tirada en el piso y desnuda, discutí con él. Me coloque mi ropa y azoté la puerta dispuesta a salir de ahí lo antes posible. Corrí por el pasillo, evitando ser vista, hasta llegar al baño. No había nadie para mi fortuna.

Me miraba al espejo mientras dejaba correr el agua, cuando alguien apareció por detras de mi. Brinqué del susto, y miré a aquella chica, quien entró a un cubículo. No tardé en notar que ella era mi vecina, y frecuentaba el mismo colegio que yo. Y yo que pensaba que el colegio era bastante chico.

Entré a mi aula, a tomar mi exámen. Todos me miraban extraño, incluso Ville.
Solo ansiaba regresar a casa, con mi uniforme arrugado, a ser juzgada en casa.

II - La cena

Ya era la hora en que su novio se iría. Como todas las tardes. Volví a abrir las cortinas un poco mas calmada
Ahí estaba ella.. con sus coletas a los lados de su cara. Se veía hermosa, simplemente no podia dejar de sentirme atraída hacia ella. Me relamí los labios solo de verla y en mi mente se dibujo una imagen de cómo seria su cuerpo en la ducha. Mi mente ya viaja a grandes perversiones, pero la voz de mi madre me sacó de mi fantasía

-Eleonora cariño la cena esta lista.-

Baje de las escaleras y me senté en mi lugar de siempre, entre mi hermana laura y mi madre, mi padre y mi hermano Mike estaban en la cabecera.

- Hija mía que tal tu día en el colegio?.- Mi padre me habló con el tono despreocupado de siempre

- No ha estado del todo mal papá.- Dije.

"claro que no ha estado mal ha sido lo mejor de el día por ahora...
Álvaro ha estado maravilloso..
Jamás pensé que con su edad fuera capaz de mantener ese ritmo"

- Madre, Eleonora ha estado de nuevo en la oficina del director- Dijo mi hermana con malicia.
- De nuevo Eleonora?.- mi madre comenzó a exasperarse. Pero sabía bien que responderle.

- No ha sido nada, el Señor Director me llamó para hablar sobre mis notas.-
Desde que tenía memoria, sabía muy bien como mentir.

- Claro cariño!!! Disculpa a tu madre al parecer olvida que eres nuestro orgullo-
Mi padre parecía no conocer otra frase, pues siempre la repetía constantemente.

" Un gran orgullo..?? Por supuesto que lo soy...
Tengo las mejores cualidades de cualquier chica...
Por algo me salve de un castigo y pase una maravillosa mañana junto a Álvaro"

Mi cena transcurrió sin mas, como siempre. Me levanté educadamente y me fui a mi habitación, con el fin de mirar de nuevo por la ventana. Hasta que el reloj dió las nueve. Me metí a la cama, pero no dormí.

Algunos extraños gemidos me lo impedían. Al parecer, papá y mamá, gozaban de una velada romántica. Claro tenía yo lo que pasaba por la mente de mi padre en estos momentos. Pensaba en su pequeña zorrita; la veía en mamá así como yo veía a Ville en cada hombre que tenía a mi merced.

Thursday, July 9, 2009

I - Conociendome mejor

Crecí en un colegio cristiano justo en el corazón de Rovaniemi, Finlandia. Bajo el estricto poder del Director de aquella institución, crecí sin razón alguna para explicar mi estado mental actual.

El Director era un hombre cuarenta-y-tantos, con varias canas en su pelo y vello que sobre salía de su pecho. Nunca me había fijado en el, no hasta después del asunto ''Ville''.

Me metía en pequeños grandes problemas y terminaba en su oficina. Siempre usaba la misma colonia, y al hablar, humedecía su labio inferior con su lengua. Mientras yo permanecía sentada en la silla frente a el, con mis manos quietas en mis muslos y el rostro mas inmaculado.

- Eleonora, ultimamente, te haz metido en varios problemas.- sus ojos cayeron en mi escote pronunciado y tardó en recobrar su postura.

Con cierta maña, me incline a el, de manera en que se viera aún mas el escote.

- Señor Director, usted sabe que no merezco castigo, no fue mi culpa.- mi voz era seductora y mis ojos eran terriblemente insinuantes.

- No, no lo es.- Me miro a los ojos, aún con la tentación de mirar mas allá de mi escote. Y en un abrir y cerrar de ojos, desabotonó mi blusa.

Lo que sucedió después, no tiene relevancia. El punto es que, no recibí ningún castigo y mis padres nunca se enteraron. Mi familia era bastante conservadora y puritana.. e incrédula.

Siempre al llegar de casa, saludaba con una gran sonrisa y subía las escalera en dirección a mi habitación. Desde chica aprendí a mantener el stéreo en cierto volumen bajo. Mientras escuchaba a The Rolling Stones, mi madre gritaba que el volumen era tan alto, que el techo se derrumbaría justo arriba de ella. Dejaba aún lado sus paranoias, y seguía con el papel de ama de casa perfecta.

Lo que ella no sabía, era que mi padre la engañaba con una cualquiera. Los había visto juntos mientras ''casualmente'' caminaba por los barrios rojos del pueblo.

Me asomé a mi ventana, y seguí con la vieja rutina de observar por la ventana. Siempre a la misma hora, llegaba y se quitaba la ropa para volver a vestirse con otro conjunto y lavar el auto.

Este era mi mayor secreto, ni Ville ni mis amigas lo sabían.

Mi vecina era hermosa. Cabello rubio acomodado en dos trenzas, ojos grises, y pecas amistosas.
Ella no me conocía, por lo cual, era su vecina desconocida. La vecina que todos odiarían tener.

Y justo llegó el dichoso novio de la chica. Llena de celos, cerré las cortinas.

Eleonora

Mi nombre es Eleonora, Eleonora Harpy, Resido en Rovaniemi, Filandia, tengo quince años. Desde pequeña conozco la pasión del sexo, todo esto gracias a mi mejor amigo

“No Ville, Jamás sería capaz de algo así
-Pero Eleonora, No es nada del otro mundo… Es solo una pequeña estocada
-Prométeme que no dolerá
-Es una promesa”

Me Abrazo a ese recuerdo tal y como el se abrazaba a las curvas de mi cintura en ese momento, desde entonces no soy la misma,mi mente y cuerpo se han desarrollado de manera increíble, no estoy formada como las Gracias, pero resulto apetecible, con unos senos bien formados todo lo demás tan a propósito para despertar el deseo.

Mi vida se desarrolla con el más placentero día a día…entre drogas, alcohol y sexo me pierdo como en un sueño diario; sin embargo en casa soy otra:
la mas perfecta niña que puedan encontrar, recatada, amorosa, entregada a su familia, estudiosa y conocedora de las artes intelectuales (así como a la par de las eróticas).

Jamás podrían comparar mis dos facetas, son completamente diferentes, algo que no tiene igual, en ocasiones se torna pesado el mostrarles ante las apariencias sociales, pero yo se sobrellevarlas, se cuando ser una modelo a seguir y cuando ser una zorra como ninguna otra. Mis curvas te incitan a tocarme, todo en mi es como un perfume que guía a hacerme tuya; muchos han pasado por mi y faltan muchos por pasar.

Bienvenidos.

Queridos lectores,

Bienvendidos a nuestro blog.

Este cuenta la historia de una joven diferente a los demás. Con un caminar extraordinario, pero con una mente confundida e inusual. Pese a su diferente forma de pensar, Eleonora lograra vivir la vida como nunca antes; aunque deba sacrificar ciertas cosas.

Rechazo, drogas, dinero y sexo.
Cuatro cosas que Eleonora experimentara durante su largo viaje, en busca de descubrirse a sí misma. Esta se camuflajeara por la vida pretendiendo ser normal.

Pero al final del túnel, encontrará una salida.

Disfruten.